ALBION985

El lugar
Alemar nace del gesto de la siega a guadaña: dos curvas que se encuentran en la entrada de la casa.
Inspirada en los porches de las casas mariñanas, Alemar es una quintana maclada. Desde el recibidor central, los volúmenes se despliegan hacia los lados como lo hacían la vivienda, la tenada o la cuadra. El gesto curvo protege de los vientos dominantes de la rasa costera, y las cubiertas a un agua, acabadas en chapa, recuerdan a los tendejones de la arquitectura tradicional.



El soportal
Una cubierta ajardinada, como un prao elevado, que une el salón con el dormitorio principal y permite recorrer la casa siempre a cubierto.



Dentro
Dos dormitorios, dos baños y un amplio salón-comedor-cocina, todos con salida directa al jardín. En la cochera, un corte en la planta abre paso a la parte trasera de la parcela.






La obra
Las dos curvas de la siega, primero en el plano y luego en el aire.
El soportal se levanta sobre pilares metálicos esbeltos y una viga curva que sostiene la cubierta ajardinada.
Planta
